Ningún plan puede considerarse de paz duradera si excluye al pueblo palestino, si perpetúa la ocupación, o si ignora las resoluciones de Naciones Unidas
Se hace más necesaria que nunca la movilización en los centros de trabajo el día 15 de octubre para mostrar la apuesta de la ciudadanía por la paz, la justicia y la libertad para el pueblo palestino.
A día de hoy seguimos sin conocer todos los detalles del acuerdo, que apenas constituye un primer paso hacia un eventual alto el fuego. La retirada prevista de las tropas israelís en Gaza es únicamente parcial, se mantendrán en el 53% del territorio, y para permitir la entrada de ayuda humanitaria - 400 camiones al día - , existe un riesgo evidente que tras la liberación de los rehenes, se reaunuden los bombardeos israelís, dadas los reiterados incumplimientos previos de compromisos por parte de Israel.
Queda pendiente de una segunda fase del acuerdo el futuro de Gaza, pero también el de Jerusalén este y Cisjordania. En el primer caso, Netanyahu ha afirmado que Israel no abandonará la Franja y en cuanto a Cisjordania, ya manifestó su voluntad de anexión. El plan de que el futuro gobierno de Gaza sea administrado por un comité tecnocrático supervisado por una “Junta de Paz” que dirigiría Trump con presencia del ex primer ministro Tony Blair, haría imposible, de facto, un Estado palestino, libre y soberano y echaría por tierra la solución de los dos Estados, que aunque poco factible, sigue siendo la propuesta de Naciones Unidas y cuya Asamblea General aprobó en su resolución de 12 de septiembre de 2025. Naciones Unidas, la Unión Europea y en general la comunidad internacional deberá velar por que la reconstrucción de Gaza se fundamente en derechos, reconciliación y justicia social, cuente con la participación de los y las palestinas, garantice el acceso a un trabajo decente y el respeto a los derechos humanos.
Nos encontramos en un momento crítico. CCOO reafirma su compromiso con la paz, el respeto al derecho internacional y la defensa de los derechos humanos. Ningún plan puede considerarse de paz duradera si excluye al pueblo palestino, si perpetúa la ocupación, o si ignora las resoluciones de Naciones Unidas.
Por ello, seguimos movilizándonos y llamamos a la comunidad internacional, al movimiento sindical y a la ciudadanía a mantener la solidaridad activa con el Estado Palestino y a exigir una solución justa, duradera y basada en el respeto a los derechos del pueblo palestino. Se hacen más necesarias que nunca, por tanto, las movilizaciones en los centros de trabajo el próximo 15 de octubre y en las calles, apostando por la paz, la justicia y la libertad para Palestina.
Además, CCOO subraya la importancia que tiene la defensa de los sistemas democráticos, del multilateralismo para conducir las relaciones internacionales en términos civilizados. No podemos asumir el imperio de la ley del más fuerte. Es momento de apostar por democracias sociales que están siendo cuestionadas de forma interesada por la administración de Donald Trump, y que suponen un riesgo para los estados sociales y de derecho, y por tanto para los intereses de la clase trabajadora en todo el mundo.



























