Desde hoy mismo incluido, viernes 26 de junio, y hasta que la Inspección de Trabajo lo ratifique o anule, todo el personal de administración y servicios especialmente sensible al Covid19 NO DEBE acudir de forma presencial a su trabajo
Esa decisión, la de paralizar el trabajo presencial del PAS especialmente sensible al Covid19, la han adoptado la Junta de PAS funcionario y el Comité de Empresa del PAS laboral en aplicación del apartado 3 del artículo 21 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) [clic aquí para descargar la LPRL y en la imagen de la derecha para ampliar el documento que notifica la paralización y leer su contenido].
Según el Artículo 21.3 de la LPRL, para que sea efectivo ese acuerdo la decisión debe haber sido adoptada por la mayoría del órgano de representación y, hemos de decir, que tanto la Junta de PAS funcionario como el Comité de Empresa del PAS laboral lo han aprobado por unanimidad. Por lo que se cumplen los requisitos legales necesarios para que esta decisión sea plenamente efectiva.
Los acuerdos de este tipo, paralizando la actividad laboral por mandato de los órganos de representación o de los/as Delegados/as de Prevención que representan al personal, son poco usuales ya que únicamente se llevan a cabo cuando existe un peligro grave e inminente para la salud de los trabajadores y trabajadoras y la empresa no adopta las medidas necesarias para evitarlo. De manera que la representación sindical toma la iniciativa de paralización hasta que la Inspección de Trabajo adopte una resolución avalando esa suspensión o anulándola.
En nuestro caso, esta decisión ha sido necesaria a la vista que la Gerencia de la universidad no ha querido o podido solucionar el grave problema al que se enfrentan los compañeros y compañeras especialmente sensibles al Covid19. En unos casos porque a muchos/as aún no se les ha respondido desde el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y a los que sí les han respondido, obligándolos a trabajo presencial, porque el estudio de su situación no se ha hecho correctamente. En concreto no se ha llevado a cabo ningún estudio de evaluación de riesgos en función de su ubicación y trabajo real (si realiza atención al público, si su puesto está ubicado en un lugar de tránsito de personas, etc) ni tampoco se ha tenido en cuenta las medidas concretas de protección que tiene o no tiene ese/a trabajador/a. Algo especialmente importante si tenemos en cuenta que en la mayoría de los casos la ULL no ha suministrado material de protección, tal como denunciamos la semana pasada.
Por otra parte, para tranquilizar a quienes se han de ausentar del trabajo presencial por esta denuncia, comentar que el apartado 4 del Artículo 21 de la LPRL establece que "4. Los trabajadores o sus representantes no podrán sufrir perjuicio alguno derivado de la
adopción de las medidas a que se refieren los apartados anteriores". Por lo que obedecer el mandato de la Junta y del Comité no implica ninguna repercusión negativa y, en cambio, sí sería muy positivo para todo el colectivo del PAS que esta decisión unánime demuestre a la universidad que nos tomamos muy en serio las medidas de prevención frente a los contagios.
Esta situación de riesgo, además, se produce en un momento delicado en la llamada "desescalada", donde el peligro de rebrotes es ya un hecho contrastado. Tanto en otros países como en España. De manera que el reinicio de los viajes entre distintos países y territorios o los comportamientos irresponsables en fiestas o acontecimientos de ocio y la negligencia de algunas empresas en el ámbito laboral, están provocando nuevos contagios que ponen en peligro todo el proceso de recuperación, tanto de nuestra salud colectiva como de la supervivencia económica.
Todos y todas debemos ser responsables. No es alarmismo, es prudencia. Debemos aplicar el máximo esfuerzo en las medidas preventivas propias y ajenas, evitando cualquier riesgo en la propagación de los contagios.
<= Noticia publicada ayer en ELPAÍS donde se puede ver que la actividad laboral en algunas empresas también es uno de los lugares donde se están concentrando los nuevos focos de contagio, debido a la falta de protección.
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viernes, 26 de junio de 2020
lunes, 22 de junio de 2020
La ULL tampoco cumple la priorización del teletrabajo
La pasada semana denunciamos que nuestra universidad estaba incumpliendo la protección frente al Covid19, y hoy tenemos que volver a insistir que la ULL sigue incumpliendo sus propios protocolos de protección
Uno de los mecanismos de mas importancia para evitar la propagación de contagios es el mantenimiento de la distancia social, y el teletrabajo o "trabajo no presencial" es la mejor alternativa para lograr ese objetivo en las actividades en las que sea posible. Por esa razón todos los protocolos elaborados por empresas y organismos públicos para evitar contagios de Covid19, han establecido como prioridad ese procedimiento. Incluida nuestra universidad.
La nueva situación de desescalada permitirá una mayor movilidad interterritorial y el turismo volverá a traer nuevos posibles casos de contagios, a pesar de todas las medidas de protección que se puedan imponer, ya que hasta que exista una vacuna no hay garantía absoluta de frenar su propagación. Por esa razón, extremar el resto de precauciones es de vital importancia. Eso explica que tanto el Gobierno central como el autonómico hayan desarrollado normativas para mantener el teletrabajo de su personal durante un periodo de tiempo más prolongado.
Sin embargo, de manera incomprensible, la ULL parece ir contracorriente y en sentido contrario a la prudencia y esta impartiendo instrucciones para incorporar a gran parte del personal en trabajo presencial de forma rotatoria. Incluyendo a servicios y unidades que pueden hacer todo o casi todo su trabajo de forma remota.
Que una parte de los sectores de las Islas y la economía canaria deban activarse en modo presencial (la hostelería no tiene posibilidad de teletrabajar) no implica que el peligro de contagio y el riesgo hayan desaparecido o disminuido, como algunos pretenden dar a entender. El riesgo sigue siendo el mismo y la velocidad de contagio y letalidad del virus sigue siendo la misma, tal como muestran los recientes casos de brotes masivos en Pekin, Alemania o, mucho más cerca, en el País Vasco. Si se ha llegado al final de la desescalada permitiendo actividades y movilidad es simplemente por razones económicas y no médicas ni sanitarias. Ya que es imposible prolongar más tiempo una paralización sin provocar daños irreversibles en nuestra economía. Pero, precisamente esa misma razón, debe ser la que nos indique que el resto de actividades que puedan mantener la distancia social y evitar contagios deben ser mantenidas hasta que exista una vacuna. El teletrabajo debe ser "de verdad" prioritario hasta ese momento, tal y como recomiendan las autoridades sanitarias y los Gobiernos del Estado y de Canarias y, también, tal y como establecen los propios protocolos de la ULL.
Desde CCOO denunciamos el recorte injustificado del teletrabajo y las incorporaciones presenciales que se están produciendo en nuestra universidad, así como la falta de medios o el incumplimiento de la protección del personal especialmente sensible.
Por esa razón todos los sindicatos, a través de la Junta de PAS funcionario y del Comité de Empresa de PAS laboral, tienen prevista una reunión mañana martes con la Rectora. Porque solamente con una acción unitaria de toda nuestra representación sindical podremos conseguir que se garantice una adecuada protección de nuestra salud laboral.
Uno de los mecanismos de mas importancia para evitar la propagación de contagios es el mantenimiento de la distancia social, y el teletrabajo o "trabajo no presencial" es la mejor alternativa para lograr ese objetivo en las actividades en las que sea posible. Por esa razón todos los protocolos elaborados por empresas y organismos públicos para evitar contagios de Covid19, han establecido como prioridad ese procedimiento. Incluida nuestra universidad.
La nueva situación de desescalada permitirá una mayor movilidad interterritorial y el turismo volverá a traer nuevos posibles casos de contagios, a pesar de todas las medidas de protección que se puedan imponer, ya que hasta que exista una vacuna no hay garantía absoluta de frenar su propagación. Por esa razón, extremar el resto de precauciones es de vital importancia. Eso explica que tanto el Gobierno central como el autonómico hayan desarrollado normativas para mantener el teletrabajo de su personal durante un periodo de tiempo más prolongado.
Sin embargo, de manera incomprensible, la ULL parece ir contracorriente y en sentido contrario a la prudencia y esta impartiendo instrucciones para incorporar a gran parte del personal en trabajo presencial de forma rotatoria. Incluyendo a servicios y unidades que pueden hacer todo o casi todo su trabajo de forma remota.
Que una parte de los sectores de las Islas y la economía canaria deban activarse en modo presencial (la hostelería no tiene posibilidad de teletrabajar) no implica que el peligro de contagio y el riesgo hayan desaparecido o disminuido, como algunos pretenden dar a entender. El riesgo sigue siendo el mismo y la velocidad de contagio y letalidad del virus sigue siendo la misma, tal como muestran los recientes casos de brotes masivos en Pekin, Alemania o, mucho más cerca, en el País Vasco. Si se ha llegado al final de la desescalada permitiendo actividades y movilidad es simplemente por razones económicas y no médicas ni sanitarias. Ya que es imposible prolongar más tiempo una paralización sin provocar daños irreversibles en nuestra economía. Pero, precisamente esa misma razón, debe ser la que nos indique que el resto de actividades que puedan mantener la distancia social y evitar contagios deben ser mantenidas hasta que exista una vacuna. El teletrabajo debe ser "de verdad" prioritario hasta ese momento, tal y como recomiendan las autoridades sanitarias y los Gobiernos del Estado y de Canarias y, también, tal y como establecen los propios protocolos de la ULL.
Por esa razón todos los sindicatos, a través de la Junta de PAS funcionario y del Comité de Empresa de PAS laboral, tienen prevista una reunión mañana martes con la Rectora. Porque solamente con una acción unitaria de toda nuestra representación sindical podremos conseguir que se garantice una adecuada protección de nuestra salud laboral.
miércoles, 17 de junio de 2020
Irresponsable tacañería de la ULL en las medidas preventivas
Durante esta semana se ha empezado a producir la reincorporación presencial al trabajo de una parte de la plantilla de la ULL, que se irá extendiendo al resto del personal universitario en fechas próximas
Y en estas incorporaciones iniciales hemos podido comprobar situaciones preocupantes que deben ser corregidas de inmediato para garantizar una completa protección y garantía del trabajo presencial frente al coronavirus.
En concreto, la ULL no está ofreciendo mascarillas de protección a casi nadie de su personal, ni PAS ni PDI, de manera que la opción resultante es permanecer en el puesto de trabajo sin mascarilla de protección o adquirir una con nuestros propios medios. Criterio, el de no entregar mascarillas, que incluso respaldan documentalmente con las imágenes publicitarias de protección en las que, en lugar de mascarillas, proponen taparse la boca al toser o estornudar o hacerlo en el codo. Incluso llegan a extremar "su objetivo" de evitar las mascarillas proponiendo como alternativa mantener permanentemente el distanciamiento de 2 metros, por ejemplo, "bien mediante señalización del pavimento con cintas que marquen la distancia, o bien por la instalación de medios físicos en la zona exterior de la ventanilla, como puede ser una mesa, postes con cinta de balizamiento etc.".
Es decir, colocar obstáculos virtuales (una cinta en el suelo) o físicos, sin contar que en esos casos el distanciamiento estará condicionado a que la otra persona lo respete o que no deba acercarse, algo que es imposible cuando se trata de personas que trabajan para contratas de la ULL que deben realizar trabajos cerca o junto a nuestro puesto de trabajo. Algo que produce una situación ridícula, ya que esa persona SÍ lleva mascarilla y nosotros no (?) salvo que utilicemos una adquirida por nosotros mismos.
Ese respaldo documental a la no entrega de mascarillas lo argumentan aún más cuando, entre las medidas preventivas a adoptar por parte de la ULL, en el último protocolo, mencionan explícitamente varios elementos de protección (hidrogel, limpieza, desinfectante, carteles y señalización, formación...) pero las mascarillas las dejan a la consideración del Servicio de Prevención y solo en casos limitados. Cuando las autoridades sanitarias y el propio Gobierno han aprobado normas o instrucciones ordenando su utilización generalizada como el principal método de protección.
Pero, junto con la no entrega de mascarillas, también tenemos que destacar las limitaciones en el hidrogel, que no se proporciona en los propios puestos de trabajo, la inexistencia de limpieza y desinfección en el cambio de turnos de trabajo en los casos en los que éste se produce, o que la limpieza se deja en nuestras propia manos en lugar de encomendarse a la empresa contratada para tal fin. Grave es, también, que los productos que se nos proporcionan para que "nosotros" mismos limpiemos son en algunos casos desinfectantes que provocan reacciones alérgicas o que solamente se deben utilizar profesionalmente y por personal formado adecuadamente, ya que no se venden para uso doméstico.
En cambio, la ULL en sus protocolos incide excesiva e innecesariamente sobre medidas de autoprotección personal relacionadas con la higiene y la estética (tamaño de uñas, no uso de fulares, pelo largo recogido, no uso de lentillas, etc.) que no aparecen en ninguna de las recomendaciones de las autoridades sanitarias como recomendación para la población o los centros de trabajo, sino SOLO en aquellas destinadas al personal sanitario que debe interactuar físicamente y en proximidad con enfermos contagiados. Por lo que no se comprende su inclusión en las medidas preventivas destinadas al personal, PAS o profesorado, universitario.
Es imprescindible que todos los sindicatos y órganos de representación (Juntas y Comités de Empresa del PAS y del PDI) reclamen una rectificación para que nuestra universidad ofrezca una correcta protección de su personal y las personas que accedan a los edificios frente al coronavirus. Por eso es importante que todo el mundo que observe una deficiencia en los medios de protección, se dirija a sus representantes sindicales para informarles y que éstos puedan actuar directamente o a través de los/as Delegadas de Prevención que representan al PAS o al PDI.
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| La ULL recomienda cualquier cosa con tal de no entregar mascarillas a su personal |
En concreto, la ULL no está ofreciendo mascarillas de protección a casi nadie de su personal, ni PAS ni PDI, de manera que la opción resultante es permanecer en el puesto de trabajo sin mascarilla de protección o adquirir una con nuestros propios medios. Criterio, el de no entregar mascarillas, que incluso respaldan documentalmente con las imágenes publicitarias de protección en las que, en lugar de mascarillas, proponen taparse la boca al toser o estornudar o hacerlo en el codo. Incluso llegan a extremar "su objetivo" de evitar las mascarillas proponiendo como alternativa mantener permanentemente el distanciamiento de 2 metros, por ejemplo, "bien mediante señalización del pavimento con cintas que marquen la distancia, o bien por la instalación de medios físicos en la zona exterior de la ventanilla, como puede ser una mesa, postes con cinta de balizamiento etc.".
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Información de la ULL sobre la utilización de EPIs que la universidad no proporcina |
Ese respaldo documental a la no entrega de mascarillas lo argumentan aún más cuando, entre las medidas preventivas a adoptar por parte de la ULL, en el último protocolo, mencionan explícitamente varios elementos de protección (hidrogel, limpieza, desinfectante, carteles y señalización, formación...) pero las mascarillas las dejan a la consideración del Servicio de Prevención y solo en casos limitados. Cuando las autoridades sanitarias y el propio Gobierno han aprobado normas o instrucciones ordenando su utilización generalizada como el principal método de protección.
Pero, junto con la no entrega de mascarillas, también tenemos que destacar las limitaciones en el hidrogel, que no se proporciona en los propios puestos de trabajo, la inexistencia de limpieza y desinfección en el cambio de turnos de trabajo en los casos en los que éste se produce, o que la limpieza se deja en nuestras propia manos en lugar de encomendarse a la empresa contratada para tal fin. Grave es, también, que los productos que se nos proporcionan para que "nosotros" mismos limpiemos son en algunos casos desinfectantes que provocan reacciones alérgicas o que solamente se deben utilizar profesionalmente y por personal formado adecuadamente, ya que no se venden para uso doméstico.
En cambio, la ULL en sus protocolos incide excesiva e innecesariamente sobre medidas de autoprotección personal relacionadas con la higiene y la estética (tamaño de uñas, no uso de fulares, pelo largo recogido, no uso de lentillas, etc.) que no aparecen en ninguna de las recomendaciones de las autoridades sanitarias como recomendación para la población o los centros de trabajo, sino SOLO en aquellas destinadas al personal sanitario que debe interactuar físicamente y en proximidad con enfermos contagiados. Por lo que no se comprende su inclusión en las medidas preventivas destinadas al personal, PAS o profesorado, universitario.
Es imprescindible que todos los sindicatos y órganos de representación (Juntas y Comités de Empresa del PAS y del PDI) reclamen una rectificación para que nuestra universidad ofrezca una correcta protección de su personal y las personas que accedan a los edificios frente al coronavirus. Por eso es importante que todo el mundo que observe una deficiencia en los medios de protección, se dirija a sus representantes sindicales para informarles y que éstos puedan actuar directamente o a través de los/as Delegadas de Prevención que representan al PAS o al PDI.
miércoles, 20 de mayo de 2020
El Gobierno de Canarias, teletrabajo. La ULPGC, impone presencial "total". La ULL, negociando
Ayer martes el Gobierno de Canarias publicó una Resolución donde implanta el trabajo a distancia como mecanismo ideal para evitar los contagios a partir del próximo lunes
Al mismo tiempo que el Gobierno de Canarias apuesta decididamente por el teletrabajo, la ULPGC impone sin negociación el trabajo presencial inmediato a partir del próximo lunes, incluso para personas sensibles al Covid19 o afectados por problemas de conciliación familiar. En nuestro caso, la ULL esta pendiente de terminar las negociaciones con una tercera y última reunión.
Al mismo tiempo que el Gobierno de Canarias apuesta decididamente por el teletrabajo, la ULPGC impone sin negociación el trabajo presencial inmediato a partir del próximo lunes, incluso para personas sensibles al Covid19 o afectados por problemas de conciliación familiar. En nuestro caso, la ULL esta pendiente de terminar las negociaciones con una tercera y última reunión.
Pero esas no son las únicas diferencias. La Resolución de la Dirección General de Función Pública del Gobierno de Canarias que regula las modalidades de trabajo a distancia es producto de un amplio acuerdo con los sindicatos, de igual forma que ya pasó en la Administración General del Estado (AGE) con el acuerdo de la ministra canaria Carolina Darías y los sindicatos. Y exactamente lo mismo que esta pasando en la Universidad de la Laguna, que firmará un acuerdo entre su Gerente y la representación sindical. Solo la ULPGC se aparta de esta dinámica negociadora y elige la imposición y el "ordeno y mando" y sin ninguna clase de protección.
En los siguientes enlaces te puedes descargar la Resolución de Función Pública y una infografía explicativa:
En los siguientes enlaces te puedes descargar la Resolución de Función Pública y una infografía explicativa:
viernes, 15 de mayo de 2020
CCOO impugna por nula la Instrucción de la ULPGC sobre trabajo presencial
El miércoles, 13 de mayo, CCOO presentó un recurso ante el rectorado de la ULPGC impugnando su Instrucción de Gerencia que regula el retorno al trabajo presencial en la vecina universidad
Considerando la importancia y gravedad de la situación, la impugnación ha sido presentada por el propio Secretario General de la Federación de Enseñanza, que cuenta con legitimidad legal para posteriormente elevar el recurso a instancias judiciales por vía de urgencia, en el caso de que la universidad intente no atender el requerimiento.
En el requerimiento del recurso se pide al rectorado que "proceda a la retirada de la Instrucción recurrida ya que adolece de nulidad y su aplicación en cualquier aspecto no tendría efecto legal alguno, generando una grave situación en la ULPGC".
Asmismo, le instamos a que se promueva urgentemente la necesaria negociación colectiva, siguiendo el ejemplo reciente de la Administración General del Estado, el de la Universidad de La Laguna que esta misma semana se encuentra inmersa en un proceso de negociación y también a la Comunidad Autónoma de Canarias, quien también inició el miércoles su negociación. De forma que la ULPGC será la única gran Administración pública canaria que vuelve al trabajo presencial prescindiendo de la participación de su personal y sin proporcionarles medios de protección.
Desde CCOO no entendemos que los responsables institucionales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria hayan obviado la obligada negociación de una medida de este tipo, cuando son conscientes de que legalmente están obligados a someterlo al acuerdo con la representación legal del personal y, además, es público y notorio que es así como se esta procediendo en el resto de Administraciones públicas y empresas privadas, ya que en los medios de comunicación aparecen constantemente acuerdos como el de la Administración General del Estado o de grandes empresas, algunos llamativos como el de SEAT donde se incluyó la medida de test para toda la plantilla y toma de temperatura antes de entrar a trabajar diariamente aparte del resto de medidas habituales (máscarillas, guantes, viseras...), o de Naviera Armas que esta realizando test rápidos a su personal.
Por si la falta de negociación previa no implicara suficiente motivo de rechazo, además, no han sido capaces de convencer a los Delegados de Prevención en el Comité de Seguridad y Salud de la ULPGC. Donde no se llegó a votar la propuesta de Instrucción de Gerencia porque se presentaron numerosas aportaciones y cambios que la Gerente quedó en incorporar y, al no hacerlo dio como resultado que no obtuviera tampoco la conformidad posterior. Por lo que ni siquiera cuenta con el informe favorable de este órgano consultivo.
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| [al final de la noticia se puede ver el recurso de CCOO] |
En el requerimiento del recurso se pide al rectorado que "proceda a la retirada de la Instrucción recurrida ya que adolece de nulidad y su aplicación en cualquier aspecto no tendría efecto legal alguno, generando una grave situación en la ULPGC".
Asmismo, le instamos a que se promueva urgentemente la necesaria negociación colectiva, siguiendo el ejemplo reciente de la Administración General del Estado, el de la Universidad de La Laguna que esta misma semana se encuentra inmersa en un proceso de negociación y también a la Comunidad Autónoma de Canarias, quien también inició el miércoles su negociación. De forma que la ULPGC será la única gran Administración pública canaria que vuelve al trabajo presencial prescindiendo de la participación de su personal y sin proporcionarles medios de protección.
Desde CCOO no entendemos que los responsables institucionales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria hayan obviado la obligada negociación de una medida de este tipo, cuando son conscientes de que legalmente están obligados a someterlo al acuerdo con la representación legal del personal y, además, es público y notorio que es así como se esta procediendo en el resto de Administraciones públicas y empresas privadas, ya que en los medios de comunicación aparecen constantemente acuerdos como el de la Administración General del Estado o de grandes empresas, algunos llamativos como el de SEAT donde se incluyó la medida de test para toda la plantilla y toma de temperatura antes de entrar a trabajar diariamente aparte del resto de medidas habituales (máscarillas, guantes, viseras...), o de Naviera Armas que esta realizando test rápidos a su personal.
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Clic en la imagen para ampliar |
martes, 5 de mayo de 2020
Las universidades sacan Instrucciones que no protegen en el trabajo presencial
Las universidades están aprobando Instrucciones de incorporación al trabajo presencial que no protegen a su personal aunque esperamos que la de la ULL sea adecuada (esta pendiente de negociación)
Como un resumen de lo que están haciendo las universidades españolas, podemos coger la de la vecina ULPGC. Y lo que podemos resumir es que la Instrucción de retorno a la actividad presencial que pretende aplicar la ULPGC es un documento lleno de contradicciones que no protege al personal frente al Covid19 y es totalmente contraria al Acuerdo alcanzado por los sindicatos con la ministra canaria Carolina Darias
Desde CCOO hemos realizado un estudio detallado de esta Instrucción. Y el resultado de ese análisis nos ha preocupado considerablemente por la posibilidad de que la ULL pueda pretender algo parecido. Sobre todo cuando lo hemos comparado con el Acuerdo alcanzado entre los sindicatos y la ministra canaria Carolina Darias para el personal de la Administración General del Estado [se puede ver más abajo al final de la noticia].
En primer lugar porque el documento que pretende imponer la vecina universidad contiene contradicciones inexplicables. Por ejemplo, a pesar de que en el punto 2. Objeto se indica "Establecer las medidas preventivas para garantizar la seguridad y la salud de las personas", en realidad se da más valor al funcionamiento de los servicios que a la salud de sus trabajadores y trabajadoras. Tal como se puede observar en el cuarto apartado del punto 4.1 Medidas organizativas (página7), donde dispone una especial protección del personal de servicios esenciales para "que los miembros de cada turno no crucen de un turno a otro, con el fin de que en caso de contagio siempre haya un turno en óptimas condiciones" (??).
Es decir, el objetivo en este caso no es proteger la salud, sino garantizar que uno de los turnos esté en optimas condiciones para seguir trabajando. Por lo que tenemos que preguntarnos ¿la necesidad de proteger la salud es distinta según el puesto que se desempeña o el servicio al que se esta adscrito? ¿Tienen más valor unos/as trabajadores/as frente a otros/as?
Contradictorio es, también, que la Instrucción solo establece mecanismos de protección mínimos que le obligan las normas básicas, especialmente recogidos en el procedimiento de actuación para los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al nuevo Coronavirus publicado el 8 de abril de 2020 por el Ministerio de Sanidad [clic aquí para descargarlo] pero luego impone exigencias a sus trabajadores y trabajadoras máximas extraídas del documento de Prevención diseñado para el personal sanitario en el manejo de pacientes con Covid19 [clic aquí para descargarlo]. ¿Cómo pueden explicarlo?
Da la impresión de que las universidades dan más importancia a las medidas de protección individual que dependen de su personal mientras eluden su responsabilidad de garantizar la protección adecuada a la que estan obligadas como empresas.
[Al final de la información se pueden descargar las observaciones de CCOO a la Instrucción de la ULPGC] |
Desde CCOO hemos realizado un estudio detallado de esta Instrucción. Y el resultado de ese análisis nos ha preocupado considerablemente por la posibilidad de que la ULL pueda pretender algo parecido. Sobre todo cuando lo hemos comparado con el Acuerdo alcanzado entre los sindicatos y la ministra canaria Carolina Darias para el personal de la Administración General del Estado [se puede ver más abajo al final de la noticia].
En primer lugar porque el documento que pretende imponer la vecina universidad contiene contradicciones inexplicables. Por ejemplo, a pesar de que en el punto 2. Objeto se indica "Establecer las medidas preventivas para garantizar la seguridad y la salud de las personas", en realidad se da más valor al funcionamiento de los servicios que a la salud de sus trabajadores y trabajadoras. Tal como se puede observar en el cuarto apartado del punto 4.1 Medidas organizativas (página7), donde dispone una especial protección del personal de servicios esenciales para "que los miembros de cada turno no crucen de un turno a otro, con el fin de que en caso de contagio siempre haya un turno en óptimas condiciones" (??).
Es decir, el objetivo en este caso no es proteger la salud, sino garantizar que uno de los turnos esté en optimas condiciones para seguir trabajando. Por lo que tenemos que preguntarnos ¿la necesidad de proteger la salud es distinta según el puesto que se desempeña o el servicio al que se esta adscrito? ¿Tienen más valor unos/as trabajadores/as frente a otros/as?
Contradictorio es, también, que la Instrucción solo establece mecanismos de protección mínimos que le obligan las normas básicas, especialmente recogidos en el procedimiento de actuación para los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al nuevo Coronavirus publicado el 8 de abril de 2020 por el Ministerio de Sanidad [clic aquí para descargarlo] pero luego impone exigencias a sus trabajadores y trabajadoras máximas extraídas del documento de Prevención diseñado para el personal sanitario en el manejo de pacientes con Covid19 [clic aquí para descargarlo]. ¿Cómo pueden explicarlo?
¿Por qué razón la ULPGC pretende solo dotar de las medidas de protección mínimas pero en sus instrucción 4.3 Medidas individuales impone las mismas exigencias de comportamiento de higiene personal que se le exige al personal sanitario cuando atiende a enfermos de Covid19? En ningún apartado de las normas básicas generales que afectan a los trabajadores y trabajadoras normales se exige recogerse el pelo en un moño o coletero, ni se exige llevar uñas cortas, ni se impide usar anillos, pulseras ni relojes.
Estos son solo dos pequeños detalles, y no los más importantes ya que la Instrucción está llena de incongruencias y desprotección tal como se puede comprobar fácilmente al leerla junto con las observaciones de CCOO.
Estos son solo dos pequeños detalles, y no los más importantes ya que la Instrucción está llena de incongruencias y desprotección tal como se puede comprobar fácilmente al leerla junto con las observaciones de CCOO.
Da la impresión de que las universidades dan más importancia a las medidas de protección individual que dependen de su personal mientras eluden su responsabilidad de garantizar la protección adecuada a la que estan obligadas como empresas.
Te invitamos a repasar las observaciones que hemos detallado en el propio documento para que puedas comprobar que esas Instrucciones dejan desprotegido a su personal y sin garantías de que la universidad proporcione EPIs adecuados y suficientes para hacer frente al trabajo presencial.
También puedes compararlo con el Acuerdo que hemos firmado los sindicatos con la ministra Carolina Darias para el personal de la Administración General del Estado (AGE):
También puedes compararlo con el Acuerdo que hemos firmado los sindicatos con la ministra Carolina Darias para el personal de la Administración General del Estado (AGE):
miércoles, 29 de abril de 2020
La ULL prepara la vuelta al trabajo presencial
Este martes se aprobó en Consejo de Ministros un plan de desescalada para recuperar cierta normalidad en nuestra vida personal y laboral
Por pura coincidencia, el martes 28 de abril, también fue el Día Internacional de la Salud y Seguridad en el trabajo y, además coincide con los planes de las universidades para establecer protocolos de vuelta a la actividad laboral de carácter presencial. Son coincidencias que no debemos pasar por alto.
En general, después de una primera revisión de los contenidos en la mayoría de las universidades (el borrador de la ULL aún no está disponible), las propuestas de las universidades para el retorno de la actividad presencial, NO están recogiendo las recomendaciones del Gobierno del Estado y NO protegen adecuadamente la salud de sus trabajadores y trabajadoras.
Para CCOO hay dos premisas que resultan imprescindibles para abordar la vuelta al trabajo presencial. La primera es que ahora, después de que el Gobierno del Estado haya decidido permitir el desconfinamiento, la responsabilidad es nuestra y de las empresas. Y por eso la ULL debe negociar con la representación sindical de su personal las condiciones para el retorno, ya que el Estado no puede "protegernos" una vez que hemos salido de nuestras casas o cuando nos incorporamos físicamente a nuestro puesto de trabajo.
La segunda premisa también es evidente: hay que protegerse más de lo recomendado. Porque tu protección personal es también la mejor forma de proteger a tu familia y amistades, pero también para proteger al resto de la población. El Covid19 no es una simple gripe, no se trata de un dolor de cabeza ni un esguince. Es una epidemia muy agresiva, que se contagia con mucha facilidad y con alto nivel de mortalidad. Para la que en este momento no hay vacuna ni tratamiento médico efectivo.
Por esa razón CCOO ha diseñado una serie de propuestas para exigir a las empresas que incluyan en sus instrucciones de retorno a la actividad laboral presencial. En el caso de las empresas e instituciones del Sector Público hemos incorporado esas propuestas en el documento que se puede descargar más abajo y del que resumimos algunos aspectos esenciales:
Las condiciones para la vuelta al trabajo presencial deben ser objeto de negociación y acuerdo entre la ULL y la representación sindical del personal. La gravedad de la situación exige el mayor nivel de cooperación y colaboración, de manera que pactar las condiciones de la reincorporación es un requisito indispensable. Se ha logrado hacer así en las grandes empresas y nada justifica que no sea posible lograr lo mismo en nuestra universidad.
Los trabajadores y trabajadoras que estén incluidos en alguno de los grupos de riesgo definidos por el Ministerio de Sanidad para el Covid19 NO se incorporarán al trabajo presencial en ningún caso. Para las personas especialmente vulnerables el nivel de gravedad y letalidad es de tal magnitud que la única medida preventiva adecuada es su alejamiento físico del posible contagio. Cualquier otra medida como su actividad laboral en solitario, protección mediante máscaras, guantes o mamparas, solo reducen el riesgo pero no lo eliminan.
Asimismo tampoco se incorporarán al trabajo presencial las personas que tengan responsabilidades familiares ineludibles (cuidado de menores de 12 años o mayores dependientes), optando preferentemente por el teletrabajo y si éste no es posible por una fórmula de permiso como deber inexcusable. Ya que las medidas de desconfinamiento dictadas por el Estado no garantizan la atención de escolares ni personas mayores al permanecer cerrados los colegios y centros de día de las personas mayores.
En cualquier caso, la incorporación presencial requerirá la realización previa de los test correspondientes. Para lo que se utilizarán los propios medios que cuenta la universidad ya que, aunque sus resultados no tendrán validez legal sí son válidos para su utilización dentro de la ULL como medida preventiva para evitar la extensión de los contagios dentro del puesto de trabajo.
Asimismo las propuestas de incorporación al trabajo presencial serán consultadas con la representación sindical del personal antes de su aprobación por la Gerencia, siendo necesario que junto con la justificación de esa incorporación se señalen los medios de protección que se proveerán para evitar los contagios y que en todos los casos serán: separación de 2 metros, guantes y mascarillas además de mamparas para quienes deban atender a público. En todos los casos la distancia de seguridad de 2 metros será obligatoria entre un/a trabajador/a y otro/a, salvo que el EPI disponible incluya visera facial y mono/bata desechable ya que el contagio también se transmite a través de las superficies donde se deposita (3 horas papel, 4 horas en el cobre, 24 horas en el cartón, 48 horas acero inoxidable, 72 horas en plástico, entre 24-48 horas en madera, ropa y vidrio).
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| Portada de la Guía de CCOO para preparar el retorno a la actividad laboral presencial en el Sector Público |
En general, después de una primera revisión de los contenidos en la mayoría de las universidades (el borrador de la ULL aún no está disponible), las propuestas de las universidades para el retorno de la actividad presencial, NO están recogiendo las recomendaciones del Gobierno del Estado y NO protegen adecuadamente la salud de sus trabajadores y trabajadoras.
Para CCOO hay dos premisas que resultan imprescindibles para abordar la vuelta al trabajo presencial. La primera es que ahora, después de que el Gobierno del Estado haya decidido permitir el desconfinamiento, la responsabilidad es nuestra y de las empresas. Y por eso la ULL debe negociar con la representación sindical de su personal las condiciones para el retorno, ya que el Estado no puede "protegernos" una vez que hemos salido de nuestras casas o cuando nos incorporamos físicamente a nuestro puesto de trabajo.
La segunda premisa también es evidente: hay que protegerse más de lo recomendado. Porque tu protección personal es también la mejor forma de proteger a tu familia y amistades, pero también para proteger al resto de la población. El Covid19 no es una simple gripe, no se trata de un dolor de cabeza ni un esguince. Es una epidemia muy agresiva, que se contagia con mucha facilidad y con alto nivel de mortalidad. Para la que en este momento no hay vacuna ni tratamiento médico efectivo.
Por esa razón CCOO ha diseñado una serie de propuestas para exigir a las empresas que incluyan en sus instrucciones de retorno a la actividad laboral presencial. En el caso de las empresas e instituciones del Sector Público hemos incorporado esas propuestas en el documento que se puede descargar más abajo y del que resumimos algunos aspectos esenciales:
Las condiciones para la vuelta al trabajo presencial deben ser objeto de negociación y acuerdo entre la ULL y la representación sindical del personal. La gravedad de la situación exige el mayor nivel de cooperación y colaboración, de manera que pactar las condiciones de la reincorporación es un requisito indispensable. Se ha logrado hacer así en las grandes empresas y nada justifica que no sea posible lograr lo mismo en nuestra universidad.
Los trabajadores y trabajadoras que estén incluidos en alguno de los grupos de riesgo definidos por el Ministerio de Sanidad para el Covid19 NO se incorporarán al trabajo presencial en ningún caso. Para las personas especialmente vulnerables el nivel de gravedad y letalidad es de tal magnitud que la única medida preventiva adecuada es su alejamiento físico del posible contagio. Cualquier otra medida como su actividad laboral en solitario, protección mediante máscaras, guantes o mamparas, solo reducen el riesgo pero no lo eliminan.
Asimismo tampoco se incorporarán al trabajo presencial las personas que tengan responsabilidades familiares ineludibles (cuidado de menores de 12 años o mayores dependientes), optando preferentemente por el teletrabajo y si éste no es posible por una fórmula de permiso como deber inexcusable. Ya que las medidas de desconfinamiento dictadas por el Estado no garantizan la atención de escolares ni personas mayores al permanecer cerrados los colegios y centros de día de las personas mayores.
En cualquier caso, la incorporación presencial requerirá la realización previa de los test correspondientes. Para lo que se utilizarán los propios medios que cuenta la universidad ya que, aunque sus resultados no tendrán validez legal sí son válidos para su utilización dentro de la ULL como medida preventiva para evitar la extensión de los contagios dentro del puesto de trabajo.
Asimismo las propuestas de incorporación al trabajo presencial serán consultadas con la representación sindical del personal antes de su aprobación por la Gerencia, siendo necesario que junto con la justificación de esa incorporación se señalen los medios de protección que se proveerán para evitar los contagios y que en todos los casos serán: separación de 2 metros, guantes y mascarillas además de mamparas para quienes deban atender a público. En todos los casos la distancia de seguridad de 2 metros será obligatoria entre un/a trabajador/a y otro/a, salvo que el EPI disponible incluya visera facial y mono/bata desechable ya que el contagio también se transmite a través de las superficies donde se deposita (3 horas papel, 4 horas en el cobre, 24 horas en el cartón, 48 horas acero inoxidable, 72 horas en plástico, entre 24-48 horas en madera, ropa y vidrio).
domingo, 19 de abril de 2020
PDI-ULL y Covid19: ¿confrontación o diálogo? ¿crítica o cooperación?
El proceso de adaptación al nuevo y complejo escenario que representa el COVID-19, plantea enormes retos para el alumnado, PAS y profesorado
Una situación excepcional ha trastocado la docencia e investigación de la universidad española, alterando en menos de 24 horas, sin tiempo de adaptación, el proceso de enseñanza-aprendizaje hacia una docencia en línea. Esta situación excepcional requiere de colaboración, solidaridad y una alta dosis de empatía de toda la Comunidad Universitaria.
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¡IMPORTANTE! En los próximos días informaremos del resultado de las negociaciones entre la representación sindical del PDI y el equipo rectoral de la ULL |
En CCOO creemos que es vital que se ponga en valor la excelente labor que están realizando los/as docentes, reconociendo su encomiable esfuerzo y descomunal dedicación en condiciones totalmente adversas de confinamiento, dificultad de reconversión de asignaturas, escasez de medios materiales, problemas de conciliación y sensaciones de vulnerabilidad y soledad.
Estamos convencidos de que una respuesta adecuada en esta situación de emergencia exige instrucciones simples y clarificadoras. La información ha de llegar a tiempo y no debe sobrecargar aún más al profesorado. La incertidumbre perjudica no solo al personal docente, sino también a nuestro estudiantado, quienes viven la situación con ansiedad y con preocupación junto a sus familias.
En estos momentos difíciles, en los que no se nos escapa que toca arrimar el hombro, sobra la confrontación y la generación de conflictos infértiles, y no sobra la comunicación fluida a la par que vigilamos los derechos del colectivo al que representamos. En este sentido, quienes representamos al profesorado de la ULL, creemos en el trabajo para la resolver los problemas que afectan a nuestro colectivo, primando el diálogo frente a la confrontación. Desde CCOO manifestamos nuestro compromiso ineludible con acciones que posibiliten mejorar la situación de incertidumbre que nos ha tocado vivir. Superarla depende del esfuerzo de todos".
En estos momentos difíciles, en los que no se nos escapa que toca arrimar el hombro, sobra la confrontación y la generación de conflictos infértiles, y no sobra la comunicación fluida a la par que vigilamos los derechos del colectivo al que representamos. En este sentido, quienes representamos al profesorado de la ULL, creemos en el trabajo para la resolver los problemas que afectan a nuestro colectivo, primando el diálogo frente a la confrontación. Desde CCOO manifestamos nuestro compromiso ineludible con acciones que posibiliten mejorar la situación de incertidumbre que nos ha tocado vivir. Superarla depende del esfuerzo de todos".
jueves, 9 de abril de 2020
Esta crisis no puede dejar a nadie atrás
En CCOO trabajamos para que no empeore la empleabilidad futura, las condiciones de trabajo y el sostenimiento de la Universidad como servicio público
La Universidad, como servicio público de Educación Superior, se ha adaptado en tiempo récord a la situación excepcional derivada de la paralización de la actividad presencial como consecuencia de la crisis del SARS-CoV-2. Las trabajadoras y trabajadores de la Universidad pública estamos comprometidos como el resto de la ciudadanía y corresponsables como servidores públicos con esta situación de emergencia nacional.
La presente crisis ha revelado para el conjunto de la sociedad la importancia y el trabajo que conlleva una docencia de calidad. Por ello revindicamos el esfuerzo de todo el PAS y el PDI, que están realizando su trabajo en condiciones a menudo complicadas. Estamos asegurando que las competencias establecidas en las memorias se están adquiriendo, a pesar de que en la mayoría de los casos deba hacerse con equipos e infraestructuras propias, en circunstancias complejas, tanto desde el punto de vista técnico (no todas las personas tienen los sistemas informáticos adecuados) como desde el punto de vista del entorno de trabajo (conciliación de la vida laboral y familiar y personal). También queremos poner de manifiesto la ímproba labor que está realizando el PAS en el ámbito de gestión y servicios de apoyo a la comunidad universitaria, como por ejemplo los servicios informáticos, la atención a la comunidad universitaria y la virtualización de los procesos de gestión.
Consideramos que la digitalización de la Universidad pública es más que impartir las clases online, requiere infraestructuras robustas y procedimientos y metodologías específicas. Por tanto, este proceso no se puede hacer a coste cero. Hay que reclamar una financiación adecuada para llevarlo a cabo. Un proceso tan importante no se puede improvisar.
Nos preocupa mucho la evaluación no presencial. Las agencias de evaluación de la calidad (ANECA y agencias autonómicas) han planteado unos plazos muy restrictivos para la modificación de fichas docentes. Todo ello en una situación en la que hay serias dudas sobre la seguridad jurídica de la evaluación en línea. La misma preocupación se extiende a la celebración de la EvAU.
Constatamos una modificación de nuestras condiciones de trabajo, especialmente de sobrecarga (volumen, nuevas tareas, horario desregulado) y en la mayoría de los casos utilizando los recursos propios. Se está confundiendo el teletrabajo, regulado por una directiva europea, con el trabajo a distancia, regulado por el E.T. Todo esto en un contexto en el que el personal de las universidades también enferma y participa en los cuidados de otros.
Si nos preocupa la docencia, tanto o más nos preocupa la investigación. El mantenimiento de la financiación y la prórroga de los contratos de investigadores es una pieza clave para superar la situación que estamos viviendo. Esta crisis sanitaria pone en evidencia la necesidad de fomentar el tejido I+D+i del país para poder afrontar los retos futuros con mayores garantías de éxito.
Estamos contribuyendo a paliar la crisis, con nuestro plus de trabajo, pero no estamos dispuestos a ser omitidos de las tomas de decisiones. Exigimos formar parte de las mismas, en todos los niveles (estatal, autonómico, universitario).
Debido a ello, estamos disconformes con la forma en que se está llevando la toma de decisiones durante la crisis, que corresponde a un modelo gerencial (Ministerio, CCAA y universidades, todos desde arriba hacia abajo). Sobran decisiones unipersonales, opacidad, reforzamiento de posiciones controladoras y autoritarias y con envío de decisiones y comunicaciones de los rectorados desiguales a sus comunidades universitarias. Los responsables educativos tienen que contar con los sindicatos.
Porque nosotros, que “arrimamos el hombro”, queremos negociar las prioridades, los procedimientos, los escenarios y los tiempos. Porque desde CCOO estamos por distinguir lo urgente y lo importante y por no perder de vista el medio y el largo plazo. Vivimos una situación histórica en la que se está mostrando la importancia de los servicios públicos y la ciencia. En este contexto, el papel de los sindicatos es importante y urgente. El escenario no puede ser de lo más imprevisible, evitar la desorganización es importante, pero todavía lo es más conseguir asentarla a partir del consenso, y no de la imposición.
CCOO realiza las siguientes propuestas:
CCOO apuesta para que la Universidad pública pueda seguir realizando las tareas que le corresponden: Docencia, Investigación e Innovación sin recortes de plantillas, manteniendo las Ofertas de Empleo Público (OEP) y prorrogando acuerdos para mantener puestos de trabajo tanto fijos como eventuales.
La Universidad, como servicio público de Educación Superior, se ha adaptado en tiempo récord a la situación excepcional derivada de la paralización de la actividad presencial como consecuencia de la crisis del SARS-CoV-2. Las trabajadoras y trabajadores de la Universidad pública estamos comprometidos como el resto de la ciudadanía y corresponsables como servidores públicos con esta situación de emergencia nacional.
La presente crisis ha revelado para el conjunto de la sociedad la importancia y el trabajo que conlleva una docencia de calidad. Por ello revindicamos el esfuerzo de todo el PAS y el PDI, que están realizando su trabajo en condiciones a menudo complicadas. Estamos asegurando que las competencias establecidas en las memorias se están adquiriendo, a pesar de que en la mayoría de los casos deba hacerse con equipos e infraestructuras propias, en circunstancias complejas, tanto desde el punto de vista técnico (no todas las personas tienen los sistemas informáticos adecuados) como desde el punto de vista del entorno de trabajo (conciliación de la vida laboral y familiar y personal). También queremos poner de manifiesto la ímproba labor que está realizando el PAS en el ámbito de gestión y servicios de apoyo a la comunidad universitaria, como por ejemplo los servicios informáticos, la atención a la comunidad universitaria y la virtualización de los procesos de gestión.
Consideramos que la digitalización de la Universidad pública es más que impartir las clases online, requiere infraestructuras robustas y procedimientos y metodologías específicas. Por tanto, este proceso no se puede hacer a coste cero. Hay que reclamar una financiación adecuada para llevarlo a cabo. Un proceso tan importante no se puede improvisar.
Nos preocupa mucho la evaluación no presencial. Las agencias de evaluación de la calidad (ANECA y agencias autonómicas) han planteado unos plazos muy restrictivos para la modificación de fichas docentes. Todo ello en una situación en la que hay serias dudas sobre la seguridad jurídica de la evaluación en línea. La misma preocupación se extiende a la celebración de la EvAU.
Constatamos una modificación de nuestras condiciones de trabajo, especialmente de sobrecarga (volumen, nuevas tareas, horario desregulado) y en la mayoría de los casos utilizando los recursos propios. Se está confundiendo el teletrabajo, regulado por una directiva europea, con el trabajo a distancia, regulado por el E.T. Todo esto en un contexto en el que el personal de las universidades también enferma y participa en los cuidados de otros.
Si nos preocupa la docencia, tanto o más nos preocupa la investigación. El mantenimiento de la financiación y la prórroga de los contratos de investigadores es una pieza clave para superar la situación que estamos viviendo. Esta crisis sanitaria pone en evidencia la necesidad de fomentar el tejido I+D+i del país para poder afrontar los retos futuros con mayores garantías de éxito.
Estamos contribuyendo a paliar la crisis, con nuestro plus de trabajo, pero no estamos dispuestos a ser omitidos de las tomas de decisiones. Exigimos formar parte de las mismas, en todos los niveles (estatal, autonómico, universitario).
Debido a ello, estamos disconformes con la forma en que se está llevando la toma de decisiones durante la crisis, que corresponde a un modelo gerencial (Ministerio, CCAA y universidades, todos desde arriba hacia abajo). Sobran decisiones unipersonales, opacidad, reforzamiento de posiciones controladoras y autoritarias y con envío de decisiones y comunicaciones de los rectorados desiguales a sus comunidades universitarias. Los responsables educativos tienen que contar con los sindicatos.
Porque nosotros, que “arrimamos el hombro”, queremos negociar las prioridades, los procedimientos, los escenarios y los tiempos. Porque desde CCOO estamos por distinguir lo urgente y lo importante y por no perder de vista el medio y el largo plazo. Vivimos una situación histórica en la que se está mostrando la importancia de los servicios públicos y la ciencia. En este contexto, el papel de los sindicatos es importante y urgente. El escenario no puede ser de lo más imprevisible, evitar la desorganización es importante, pero todavía lo es más conseguir asentarla a partir del consenso, y no de la imposición.
CCOO realiza las siguientes propuestas:
- Diálogo y reflexión sosegados, de las autoridades universitarias en los distintos niveles, los agentes sociales y los representantes de los estudiantes sobre la forma y temporalidad de finalización del curso actual y sus implicaciones y repercusiones respecto del curso próximo, teniendo en cuenta las estimaciones de la duración de la situación excepcional.
- Repensar el carácter no presencial de la convocatoria de evaluación de junio o incluso de julio. Hay variables distintas: a) la evolución de la emergencia sanitaria; b) los ritmos que adquiere en las diferentes comunidades; c) la variedad de entornos académicos: asignaturas de últimos cursos, con carga elevada de prácticas (clínicas, laboratorios, etc.); d) titulaciones profesionalizantes, etc. Hay que considerar que la evaluación es un acto administrativo, que exige unas garantías jurídicas y que actualmente algunas plataformas tecnológicas disponibles no ofrecen seguridad suficiente de autentificación. Es posible contemplar opciones como ampliar los periodos de evaluación y reconfigurar el principio del próximo curso académico, incluyendo nuevos periodos de matrícula. Se debe celebrar la EvAU con las máximas garantías evitando la falta de igualdad de oportunidades y contribuyendo a la equidad. La EvAU corrige diferencias de criterios de evaluación entre centros de enseñanza, estableciendo una calificación más justa para el ingreso en Grados con límite de plazas.
- Herramientas claras y garantías jurídicas para asegurar la validez de las actividades docentes y académicas que estamos desarrollando, extendiendo esta solicitud también a las agencias de calidad, en el ámbito de su competencia (seguridad jurídica, diseño de los distintos y posibles escenarios, etc.). En particular, es fundamental aclarar cómo se va a realizar la evaluación a distancia, en el supuesto de que finalmente se opte por este sistema. Se están planteando propuestas fáciles sobre el papel, pero difíciles de implantar y de llevar a cabo, incluyendo todos los aspectos relativos a la seguridad y la autenticación. La situación de emergencia será puntual, pero sus consecuencias no. Se tiene que ampliar los plazos que las agencias de calidad están estableciendo para la realización de las modificaciones necesarias en los planes de estudio, que en cualquier caso entendemos que deben ser consideradas como adendas.
- Retomar la cultura de la negociación: pedimos mayor transparencia y participación en la toma de las decisiones. Nos comprometemos a colaborar con lealtad. Negociar las condiciones de trabajo, dada la sobrecarga de trabajo que se está produciendo. Esta situación no puede justificar la pérdida de derechos (horarios desregulados, conciliación con la vida personal y familiar, etc.). Incentivar las medidas necesarias para aplicar en todo momento planes de trabajo que permitan la conciliación con la vida personal y familiar, modificando estructuras horarias hacia otras basadas en tareas o proyectos. Proteger la participación legítima de los delegados de PRL por medio de los Comités de Seguridad y Salud como única vía para proteger la salud en el entorno de trabajo, entendiendo la sobrecarga, la ansiedad y el estrés asociado a este contexto excepcional.
- Mantenimiento del empleo en las universidades públicas, facilitando mediante decreto ministerial las prórrogas automáticas hasta la finalización del curso académico 2020-21 del personal temporal de PDI y de los interinos del PAS cuyo contrato finalice el presente curso académico, con el objetivo de poder afrontar en condiciones adecuadas de funcionamiento el próximo curso académico. Hay que avanzar en finalizar con la excesiva precariedad como consecuencia de los recortes sufridos en la crisis anterior, manteniendo las ofertas de empleo público, eliminando las tasas de reposición y realizando nuevas ofertas que disminuyan la temporalidad y precariedad del personal universitario.
- Protección de la investigación en curso, que en muchos casos deberá reiniciarse y por ello hay que replantear prórrogas para contratos y proyectos y resolución de la convocatoria del Ministerio de Ciencia y Tecnología de 2019 a la mayor brevedad posible. Solo los países innovadores son capaces de afrontar los retos del futuro sin sufrir retrocesos en el bienestar ni en la igualdad de sus ciudadanos. No habremos aprendido nada de esta crisis si no entendemos que los recortes en los servicios públicos no nos permitirán mantener un estado de bienestar lo suficientemente robusto como para superar la crisis y evitar ser vulnerables en otras futuras.
- Las prórrogas de los contratos de investigación establecidas en las disposiciones adicionales 12 y 13 del RDL 11/2020 son insuficientes. Es necesario tomar como referencia el análisis hecho desde los OPIs y en particular el CSIC. Las prórrogas de los contratos deben ser más amplias para asegurar el mantenimiento de las labores docentes e investigadoras, tanto de este curso como del que viene. Asimismo, esta situación acarrea consecuencias en los plazos de depósito y defensa de tesis doctorales que deben salvaguardarse con total prioridad, y de otros derechos recogidos en las convocatorias de la Ley de la Ciencia (movilidad internacional, ayudas, etc.) que no pueden verse conculcados.
- Solicitud de que el artículo 49 del RDL 11/2020 “Disponibilidades líquidas de los organismos autónomos y otras entidades integrantes del sector público estatal” no se aplique a los organismos del sistema sanitario y del sistema público de I+D.
- Identificar y paliar las brechas digitales de los estudiantes en condiciones de vulnerabilidad.
- Reforma de las políticas de becas del Ministerio para el próximo curso académico en cuanto a requisitos académicos y a la propia naturaleza de las becas generales para garantizar la equidad en el acceso al estudio. Hay que eliminar las revocaciones de becas, con la obligación de devolver el dinero, cuando no se ha alcanzado el nivel de éxito requerido y considerando que se ha hecho un uso fraudulento del dinero de la beca, cuando puede haber muchas razones que expliquen ese fracaso. Las condiciones económicas para obtener beca en el curso 2020/2021 no pueden estar referidas exclusivamente al IRPF de 2019 porque muchas familias habrán cambiado drásticamente su situación económica.
- Suprimir la penalización económica por repetir asignaturas porque en esta situación excepcional el mayor éxito o fracaso puede verse afectado por los medios de que se dispone en el hogar (espacio para estudiar, medios informáticos y bibliográficos, posibilidad de aislamiento y concentración, entre otros) al no poder acceder a bibliotecas, salas de estudio, lo que perjudica a los estudiantes de familias con menor capacidad de renta.
- Queremos colaborar en el diseño de un Plan Digital para extender las competencias digitales de las universidades públicas, sin perder la potencialidad de la interactuación entre las personas sin mediación y toda la riqueza de la presencialidad.
CCOO apuesta para que la Universidad pública pueda seguir realizando las tareas que le corresponden: Docencia, Investigación e Innovación sin recortes de plantillas, manteniendo las Ofertas de Empleo Público (OEP) y prorrogando acuerdos para mantener puestos de trabajo tanto fijos como eventuales.
lunes, 16 de marzo de 2020
Las universidades españolas cierran para frenar el Coronavirus
La totalidad de las universidades españolas ha decidido cerrar totalmente su actividad para ayudar en la lucha por frenar el avance del Coronavirus
Excepto un par de universidades, entre las que inexplicablemente se encuentra la vecina ULPGC, todos los equipos rectorales españoles han ido tomando la decisión de cierre total a lo largo de ayer domingo a la vista de los nuevos datos de extensión del Covid-19.
Esos cierres y ceses de actividad ya habían sido solicitados desde la Federación de Enseñanza de CCOO a todos los rectores, a la CRUE y al propio Ministro de Universidades con el objetivo de contribuir a un mayor aislamiento para evitar la expansión de contagios. Especialmente cuando se han conocido los últimos datos que reflejaban un notable incremento en el número de enfermos y fallecimientos.
Las universidades que han llevado a cabo el cierre con mayor celeridad han sido las que se encuentran en los principales focos de contagio (Catalunya y Madrid), pero inmediatamente el resto de rectorados ha reaccionado adoptando idéntica decisión como la mejor forma de contribuir con el resto de la sociedad ante este problema.
Sin embargo una vez más debemos lamentar la actitud del Rector de la ULPGC que va a remolque del resto de universidades y no ha sido capaz de reunir a su equipo durante este fin de semana para tomar la decisión de cierre. Aunque esperamos que lo haga hoy lunes a la vista del ejemplo del resto de rectorados y el clamor de peticiones que esta recibiendo por parte de los sindicatos y de su propio personal.
Por su parte, la Rectora de la Universidad de La Laguna ha respondido adecuadamente y con celeridad, aplicando la medida de cese de actividad presencial y garantizando unos servicios mínimos presenciales reducidos. Para lo que reunió a su equipo de gobierno ayer domingo.
Para tomar esos acuerdos de manera urgente, tal como exige el momento, la mayoría de equipos rectorales han funcionado durante todo el fin de semana, junto con equipos de trabajo de sus gabinetes de prensa y comunicación, algunos responsables de Servicios y personal de los servicios informáticos o TIC. Por lo que tenemos que valorar el esfuerzo y dedicación realizado por quienes han tenido que abandonar temporalmente su descanso y a sus familias para cumplir con sus obligaciones en un momento de especial dificultad.
Tenemos agradecer el esfuerzo de todas las personas que siguen en activo y trabajando prestando sus servicios en supermercados (cajeras, reponedoras...), transportistas, cuidadoras, farmacéuticas, sanitarias, investigadoras, servicios mínimos de universidades y OPIs, policías, periodistas, limpiadoras... ¡a todos y todas, GRACIAS!
De igual manera, todas y todos los responsables sindicales de la Federación de Enseñanza de CCOO hemos estado activados, en contacto telefónico y por videoconferencia para evaluar la situación y contactar con los rectorados y gerencias proponiendo alternativas. Desde el viernes evitamos el contacto presencial y se ha optado por estar disponibles durante todo el día, todos los días, de forma telemática (teléfono, whatsapp, correo electrónico...).
A lo largo del día de hoy estamos coordinando la información sobre los cierres de las universidades y revisando los servicios mínimos de cada una para ver si se ajustan a las necesidades, de lo que informaremos a lo largo de mañana.
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| Tuit de la UB pidiendo que se permanezca en casa |
Esos cierres y ceses de actividad ya habían sido solicitados desde la Federación de Enseñanza de CCOO a todos los rectores, a la CRUE y al propio Ministro de Universidades con el objetivo de contribuir a un mayor aislamiento para evitar la expansión de contagios. Especialmente cuando se han conocido los últimos datos que reflejaban un notable incremento en el número de enfermos y fallecimientos.
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| La resolución de la Rectora de la ULL fue firmada ayer domingo a las 19:54 |
Sin embargo una vez más debemos lamentar la actitud del Rector de la ULPGC que va a remolque del resto de universidades y no ha sido capaz de reunir a su equipo durante este fin de semana para tomar la decisión de cierre. Aunque esperamos que lo haga hoy lunes a la vista del ejemplo del resto de rectorados y el clamor de peticiones que esta recibiendo por parte de los sindicatos y de su propio personal.
Por su parte, la Rectora de la Universidad de La Laguna ha respondido adecuadamente y con celeridad, aplicando la medida de cese de actividad presencial y garantizando unos servicios mínimos presenciales reducidos. Para lo que reunió a su equipo de gobierno ayer domingo.
Para tomar esos acuerdos de manera urgente, tal como exige el momento, la mayoría de equipos rectorales han funcionado durante todo el fin de semana, junto con equipos de trabajo de sus gabinetes de prensa y comunicación, algunos responsables de Servicios y personal de los servicios informáticos o TIC. Por lo que tenemos que valorar el esfuerzo y dedicación realizado por quienes han tenido que abandonar temporalmente su descanso y a sus familias para cumplir con sus obligaciones en un momento de especial dificultad.
Tenemos agradecer el esfuerzo de todas las personas que siguen en activo y trabajando prestando sus servicios en supermercados (cajeras, reponedoras...), transportistas, cuidadoras, farmacéuticas, sanitarias, investigadoras, servicios mínimos de universidades y OPIs, policías, periodistas, limpiadoras... ¡a todos y todas, GRACIAS!
De igual manera, todas y todos los responsables sindicales de la Federación de Enseñanza de CCOO hemos estado activados, en contacto telefónico y por videoconferencia para evaluar la situación y contactar con los rectorados y gerencias proponiendo alternativas. Desde el viernes evitamos el contacto presencial y se ha optado por estar disponibles durante todo el día, todos los días, de forma telemática (teléfono, whatsapp, correo electrónico...).
A lo largo del día de hoy estamos coordinando la información sobre los cierres de las universidades y revisando los servicios mínimos de cada una para ver si se ajustan a las necesidades, de lo que informaremos a lo largo de mañana.
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